jueves, 29 de agosto de 2013

Autómata, 1927. Edward Hopper. 
Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía --sabelo, allá donde estés-- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa, en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velamen de las sábanas. 
(Mi más profunda piel, J. Cortázar).


Por qué cuando nos encontramos en el único sitio donde podemos hacerlo, apareces sideral, pandémica y celeste. Es el único sitio donde podemos encontrarnos porque estás más allá de allá, desconozco si en otro planeta pero hay entre tú y yo más que kilómetros, estás bien lejos. Bajo la sombra de Morfeo, apareces toda tuya y de tu esplendor, entonces me desvelo, a tientas busco ese pequeño ornamento continente del tiempo, el tiempo no está más allá de acá como otras cosas que sí lo están, para pedir la bofetada implacable de la realidad. Y ese cachivache proyecta inexorable la hora: 01:10, 02:20, 13:31, 21:12, 23:32, 10:01, 11:11. Así devuelve horas capicúas y no una combinación sin orden ni eje axial; lo hace y de eso estoy seguro para conjurar, para recordarme que cuando tú y yo estamos conmigo... Entonces cierro los ojos, aspiro y pienso en ti mi espejo.

« Siempre fuiste mi espejo, quiero decir, que para verme tenía que mirarte » (J.Cortázar)


lunes, 26 de agosto de 2013

Tombstone o la historia de los hombres buenos.



- ¿Has visto salir el Sol sobre las montañas rocosas? Se iluminan de repente por encima de California y jurarías que estás en el cielo (...) No me queda nada; nada que ofrecerte, ni orgullo, ni dignidad, ni dinero. Ni siquiera sé de qué vamos a vivir pero prometo quererte el resto de mi vida. (Wyatt Earp)

domingo, 5 de febrero de 2012

Le jour

Jean Saudek: Hungry for your touch       
 Extrañamente unidos, exhortadamente separados. Así estaban sus cuerpos. Ninguno pensaba en romper el maleficio. La mera pronunciación de la palabra hubiera desencadenado la tormenta perfecta. Y ya llovía suficiente cuando sacaron todos los bártulos a la calle. No era el momento de licuaciones. Más bien, se trataba de mantener la compostura y los pies secos.

Ven aquí, que hoy nos cambiamos de planeta…
Jack Vettriano

Sinergia por la Incoherencia.

Ilustración: Berk Ozturk     


 *Cantar es hablar con el viento y el viento es el fluir del universo. Respira y canta; siempre entre el cielo y la tierra está el viento. L.M.

*Pide cualquier cosa menos lo que deseas y será concedido.

…Quién no quiere volar es porque nunca ha volado –responde él, tozudo, convencido de sí mismo…

Ella con su mano empuja la inercia de él fuera de la acera. Como un apuntador tratando sacar de escena al actor en blanco. Mientras ocurre ésto murmura palabras para ella entre labios:
-Dejarse caer resulta útil ¿verdad? Hay dos opciones: o los dientes haciendo añicos contra el suelo como un suicida cayendo a plomo desde el filo del precipicio; sino las alas así, bien extendidas harán de guía y zafarán lo inevitable de la caída. Dubitó un instante y añadió: dejarse caer no es sólo dejarse caer, dejarse caer es el comienzo de cualquier pajarito ¿no te parece?, 
dejarse caer es el primer paso para aprender, dejarse caer suena demasiado bien, dejarse caer resulta útil, ¿te das cuenta? dejarse caer es el primer paso de aquél que quiere volar.

Tras un largo paseo el empuje tratará de mantener una copa de vino que hace equilibrio en las sierpes de su cintura. Él no puede dejarla caer, es una instantánea más, retenida en sus pupilas. El aroma a uva embriaga sus largos cabellos, la barbilla, la comisura de sus labios, emborracha hasta el árido antojo de la posterior despedida. 

 Jack Vettriano
Ad hoc:  
[Mañana habré de levantar los andamios de la realidad con mis manos. El zumo de hoy será como le guste a la de ayer. 

Como le guste a «otra ella» que ahora descansa tranquila en mi cama. 

Sobre la almohada, ella se descalza.

Sin azúcar, con pulpa, frío o del tiempo, con miel o sin ella. Quizá no le guste el zumo de naranja, quizá no desayune nunca, quizá no quiera desayunar, quizá le baste la cena de ayer  -fueron cigarros, sexo y alcohol-,

quizá no desayune en mi casa, 

quizá yo no duerma hoy en mi casa. 

A mí me bastará con no pasar otra noche solo. 
Estaré buscando unos ojos en cualquier antro obscuro. 

Quizá..
Bastará con el hábito de vestirme  pensando en quién me desvestirá está noche.
Bastará con apoyar mis pensamientos en alguna barra de bar por donde resbalar.  
Bastará con que mi almohada no guarde el olor particular a cualquiera. 
Bastará con que ella duerma sobre olores que no conoce. 
Bastará con que no pregunte qué hice ayer cuándo todavía no la conocía. 

Seré juez sin toga. 
El panóptico será el negro 
de mis pupilas. 

Y el centro, 
el centro será 
el de su boca.]

jueves, 17 de marzo de 2011

#Ambizurdo#

Jesucristo destruye su cruz, José Clemente Orozco (1941)
¿Por qué mi revolución?

Cuando hablan de la moral me digo
–Es que todo fue así desde el principio.

Mi revolución serán las palabras,
mi revolución será tan transparente
que apenas el endémico embustero
no la sabrá apreciar.

Mi revolución cargada de pequeños gestos
apuntando a bocajarro
contra la insolencia de las estupideces.

Mi revolución son mis faltas,
mis defectos plasmados en acciones,
mi revolución por lo tanto 
no conduce a nada.

Mi revolución es impasible,
mi revolución no dudará en dar a torcer el brazo,
ése que siempre erige en pos de mí
por una razón más grande que ella.

Mi revolución se equivoca y rectifica.
No viene
no sólo va;
va-y-viene.

lunes, 14 de marzo de 2011

Mimetismo y envidia de la mariposa Monarca.


Ochenta millones de...
Hojas que no tocan el suelo,
movidas por el Sol
y no por el viento.
Ochenta millones de...
Alas agitadas 
que te hacen estar como
viendo llover en Macondo.

El Rosario,
Santuario alejado,
dónde repostar
antes de llegar a Canadá
cuatro mil quinientos kilómetros que desafíar.

Sólo lucen sus colores a la calidez,
reposan apegadas,
se aparean sin esperar vida después,
ni volver a regresar,
pues cinco son las generaciones necesarias
de este viaje transcontinental
para alcanzar al final
...cinco generaciones para regresar.

¡Mimetismo!
Eso sí que gustaría,
pues les tengo envidia:
saben volar,
saben a quien homenajear,
aunque Monarcas
sólo tienen al astro Rey, el Sol, como guía;
y los cadáveres no son enterrados,
ni los olvidan,
indican el camino a las más vivas
pues aprenden de sus muertos,
los colores, les sirven de guía.

---> Un Hidrocálido más!


Bona Terra, Bona Gens, Aqua Clara, Clarum Coelum
"Tierra Buena, Gente Buena, Agua Clara y Cielo Claro".
Aquí me encuentro, en un Estado diseñado para gente más chaparrita que yo, dónde los comerciantes buscan a los clientes, los conductores buscan a sus pasajeros... dónde la portada del períodico es cada día un cuadro de desgracia, se veneran calaveras, dónde el gentilicio es hidrocálido, en definitiva Méjico dónde:

-        Las cosas aquí no se cogen, siempre se agarran.
-        La chaqueta significa pajearse.
-        «No voy a poder coger __________ (cualquier artículo) por culpa de la chaqueta» resulta una frase fatídica.
-        Los taxis sin taxímetros son abundantes a la par que caros.
-        No esperes nunca que la puerta de delante de un camión se cierre porque no lo hará.
-        Los pasos de peatones existen pero son meros indicadores.
-        Los carriles se cruzan en tropel, la gente se aglomera en las aceras y cuando el grupo es abundante se cruza.
-        Siempre puedes cruzar individualmente a tu riesgo y suerte.
-        Cuando preguntes por alguna calle a un mejicano sigue la dirección que te indica con la mano, pues la explicación detallada es ulteriormente enrevesada e incomprensible.
-        En general los mejicanos se explican como el ojayo.
-        Los andadores son la mayor parte del tiempo calles peatonales, lo que no excluye en ningún caso la posibilidad del tránsito rodado.
-        Preguntar por el precio de cualquier producto acarrea un incremento del 20% sobre el precio del producto en cuestión.
-        Da igual si le pagas el precio exacto, ellos tampoco devuelven el cambio exacto, de hecho, no le prestan atención a la exactitud.
-        Las gorditas son el desayuno típico.
-        Puedes devolver cualquier producto.
-        Los mejicanos no saben decir no.
-        Venden tabaco en las farmacias.
-        Llaman cacahuates a los cacahuetes.
-        Y tortas a los bocadillos.
-        Llaman limones a las limas y limas a los limones.