Éramos, bajo un techo de hojas, gamos en el corazón del bosque;
hierba fresca que jamás sería hollada.
Éramos jugosa y brillante hierba por la escarcha perlada.
Hoy no sé ni quien soy. Y hoy no sé ni a dónde voy.
Sólo si hay llama de amor vuelve la esencia. Sólo si la piel dormida despierta
sabré quien soy, sabre hacia dónde voy.
Éramos la música en el murmullo de la corriente, el milagro del fuego, el terror al eclipse.
Laderas éramos, que eran mares de espigas en el suave oleaje de lo que éramos.
Hasta dónde puede alcanzar la razón, infinita cadena de azules quebradas.
Bruma, seno de una tierra virgen. Hasta dónde andara el corazón, eramos.
Éramos primigenio mundo de abismos y luces. Paraíso calmo sin límite de distancias.
En la profunda fronda, adormecidas fieras. Habitantes callados de las cavernas.
Desde dónde se mueven la mano y el ojo éramos astil, pedernal y bronce. Luego rueda, muralla, silo.
Poco a poco, todo habría terminado. Éramos....
http://www.youtube.com/watch?v=kjaoj3xUvbc
hierba fresca que jamás sería hollada.
Éramos jugosa y brillante hierba por la escarcha perlada.
Hoy no sé ni quien soy. Y hoy no sé ni a dónde voy.
Sólo si hay llama de amor vuelve la esencia. Sólo si la piel dormida despierta
sabré quien soy, sabre hacia dónde voy.
Éramos la música en el murmullo de la corriente, el milagro del fuego, el terror al eclipse.
Laderas éramos, que eran mares de espigas en el suave oleaje de lo que éramos.
Hasta dónde puede alcanzar la razón, infinita cadena de azules quebradas.
Bruma, seno de una tierra virgen. Hasta dónde andara el corazón, eramos.
Éramos primigenio mundo de abismos y luces. Paraíso calmo sin límite de distancias.
En la profunda fronda, adormecidas fieras. Habitantes callados de las cavernas.
Desde dónde se mueven la mano y el ojo éramos astil, pedernal y bronce. Luego rueda, muralla, silo.
Poco a poco, todo habría terminado. Éramos....
http://www.youtube.com/watch?v=kjaoj3xUvbc


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